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Datos y Variedades

¿Qué hace que una canción triunfe en Spotify? Estudio U. de Chile entrega nuevas pistas

Ciertos acordes y variaciones en las frecuencias sonoras son algunos de los factores que, según un estudio del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, se relacionan con la selección de canciones para las listas editoriales de Spotify. La investigación, que analizó cerca de 25 mil temas musicales, también reveló que solo el 7,7 % logra mantener su popularidad en el tiempo, aportando nuevas pistas sobre cómo estas plataformas influyen en la difusión y el éxito de la música.

¿Qué características hacen que una canción llegue a una lista editorial de Spotify y logre mantener su popularidad? Un estudio de la Universidad de Chile que analizó cerca de 25.000 canciones encontró que, además de la popularidad de los artistas, ciertos elementos de complejidad musical, como el uso de determinados acordes y la variación de frecuencias sonoras, se relacionan con su inclusión en listas editoriales de la plataforma.

La llegada de plataformas digitales como Spotify, Apple Music y YouTube Music cambió completamente la forma de hacer música, distribuirla y promoverla. Si antes eran principalmente los canales de televisión y las radios los que decidían qué temas musicales serían difundidos y, por ende, qué escucharían sus audiencias, hoy una enorme oferta musical está disponible en estas plataformas de streaming. Sin embargo, la gran cantidad de opciones no ha eliminado el papel de los intermediarios, que siguen influyendo en qué artistas y canciones alcanzan una mayor audiencia.

El estudio Simply Streaming or Streaming What’s Simple? How Spotify’s Playlisting Choices Affect Song Performance, desarrollado por el académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Andrés Musalem, junto con los investigadores Ricardo Tralma (graduado del Magíster en Gestión de Operaciones de la U. de Chile) y Michael Trusov (University of Maryland), abordó este fenómeno debido al rol y la relevancia de las plataformas de streaming, que no solo distribuyen música, sino que también la promueven activamente a través de sus listas de reproducción, que pueden tener millones de seguidores.

Usando Spotify como objeto de estudio, principalmente por su relevancia, popularidad global y disponibilidad de datos, el equipo construyó una lista de más de 150 variables para analizar una base de datos con cerca de 25.000 canciones. El análisis consideró distintas dimensiones, como melodía vocal, letra, armonía, ritmo, dinámica —cambios entre partes más fuertes y más suaves— y frecuencias sonoras, además de variables de contexto como la popularidad previa del artista, el sello discográfico y el género musical.

“El criterio para elegir estas variables fue la cobertura: queríamos evitar el sesgo de trabajos anteriores que solo consideraban una dimensión a la vez o que solo consideraban canciones comercialmente exitosas. Pusimos un énfasis especial en las variables de complejidad musical, porque la literatura reciente mostraba que las canciones se están volviendo más simples en muchas dimensiones —introducciones instrumentales más cortas, títulos de canciones más cortos—, y nos preguntamos si eso podría estar siendo impulsado en parte por las preferencias de las plataformas”, explica Andrés Musalem.

Derribando la hipótesis de lo simple

El estudio permitió identificar dos hallazgos principales. El primero tiene que ver con qué factores predicen la inclusión de una canción en las listas editoriales de Spotify. En este sentido, la popularidad del artista o grupo musical sigue siendo el factor principal. Sin embargo, los investigadores encontraron que ciertas variables de complejidad musical también son relevantes, en particular el uso de acordes disminuidos —un tipo de acorde que genera tensión armónica y una sensación de inestabilidad en el oyente— y la variabilidad de frecuencias sonoras. “Esto es interesante porque va en la dirección contraria a la hipótesis de que las plataformas estarían promoviendo música cada vez más simple”, señala el académico del DII.

Un segundo resultado tiene que ver con la evolución del éxito de las canciones. Mediante un análisis de agrupamiento de series temporales, conocido como clustering, aplicado a las cerca de 25.000 canciones de la muestra, los investigadores identificaron distintos patrones de popularidad. Según Musalem, “más del 90 % sigue un patrón de decaimiento rápido, muy parecido al de una película en taquilla. Solo el 7,7 % logra un éxito sostenido en el tiempo. Y al buscar qué caracteriza a ese grupo, nuevamente aparecen los acordes disminuidos como predictor relevante”.

Estos hallazgos aportan nuevos antecedentes sobre la relación entre las plataformas digitales, las características musicales y el éxito de las canciones. Los resultados sugieren que la complejidad armónica, lejos de ser una desventaja, podría ser uno de los factores que distinguen a los temas que logran mayor presencia en las listas editoriales y mantienen su popularidad en el tiempo.

“La tecnología ha cambiado profundamente el ecosistema musical en tres niveles. Por el lado de la demanda, la adopción del streaming hace que las personas escuchen más música, descubran más artistas y tengan una mayor variedad de consumo, porque el costo de explorar música nueva es prácticamente cero. Por el lado de la oferta, hay evidencia de que los artistas, compositores y productores están adaptando la estructura de sus canciones: algunos estudios indican que la introducción instrumental de las canciones se ha reducido de unos 23 segundos a 5 segundos, los tempos son más rápidos y los títulos más cortos, posiblemente para capturar la atención del oyente antes de que cambie de canción. Y por el lado de la promoción, las plataformas han adquirido un rol que antes tenían la radio y los sellos discográficos: deciden qué música se recomienda masivamente”, comenta el investigador de la FCFM.

Así, pese a la amplia oferta musical y la facilidad para acceder a ella que ofrecen las plataformas de streaming, la visibilidad de las canciones también depende de las decisiones de selección y promoción de estos servicios. Un estudio previo de Luis Aguiar y Joel Waldfogel estimó que la inclusión de una canción en Today’s Top Hits, una de las listas editoriales más populares de Spotify, puede generar, en promedio, cerca de 20 millones de reproducciones adicionales en total durante su permanencia en ella.

En este escenario, Musalem enfatiza que “las decisiones algorítmicas y editoriales de estas plataformas tienen consecuencias reales sobre qué música prospera y cuál no”.