La emblemática historia de corsarios, piratas y riquezas escondidas vuelve a cobrar vida en Coquimbo con la inauguración de un mural cerámico divido en tres partes, creado por el artista Juan Manuel Gantes. La obra se suma a la recuperación del tradicional espacio turístico impulsada por el municipio.
Durante generaciones, la leyenda del Tesoro de Guayacán ha alimentado la imaginación de coquimbanos y visitantes. Historias de corsarios, mapas secretos y tesoros ocultos bajo los cerros de la comuna forman parte del patrimonio oral de una ciudad que orgullosamente se reconoce como tierra de piratas.
Ahora, ese relato vuelve a cobrar protagonismo gracias a la inauguración de un mural cerámico instalado en el renovado Mirador de Los Navegantes, una obra que busca rescatar y difundir uno de los capítulos más fascinantes de la identidad local.
El proyecto fue desarrollado por el artista Juan Manuel Gantes mediante un Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart), y contó con el apoyo de la Municipalidad de Coquimbo para su instalación en este espacio emblemático, recientemente recuperado para el disfrute de vecinos y turistas.
La obra está compuesta por tres placas de cerámica cocidas a más de mil grados y tratadas con una terminación especial que simula metal. Cada una de ellas relata parte de la leyenda, La primera dedicada al corsario Francis Drake, señalado por la tradición popular como quien habría ocultado el tesoro; otra a su histórico barco, el Golden Hind; y una tercera inspirada en la famosa placa de cobre que supuestamente entregaría pistas sobre la ubicación de las riquezas escondidas.
El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, destacó que esta iniciativa complementa el trabajo realizado para recuperar uno de los miradores más tradicionales de la comuna.
“Hace algún tiempo tomamos la iniciativa de recuperar un lugar importante para los coquimbanos y coquimbanas y también para el turismo. El Mirador de Los Navegantes estuvo deteriorado por mucho tiempo. Hoy día se ha recuperado y con el aporte también del señor Gantes, de un artista local que nos permite entregarle este condimento especial a lo que tiene relación con este lugar, nos va a permitir que la gente venga a visitar esta maravillosa obra y la recuperación que se ha hecho en un espacio emblemático y dentro del patrimonio cultural de la comuna de Coquimbo”, señaló.
Para Juan Manuel Gantes, la inspiración nació precisamente de los recuerdos de infancia vinculados al lugar y a la leyenda del tesoro. “Cuando era niño venía con mis papás a este lugar y me encantaba imaginar que podía descubrir el tesoro. Siempre me gustó mucho esa historia y por eso decidí postular un proyecto Fondart para darle vida a este espacio que tanto significó para mí”, comentó el artista.
Gantes agregó que la ubicación de la obra busca precisamente fortalecer el atractivo turístico del sector y estimular la imaginación de quienes recorren el lugar. “Me parece una manera de potenciar el turismo de forma entretenida, para que las familias y los niños puedan imaginarse este tema del tesoro, recorrer el lugar y conocer parte de la historia de Coquimbo”, indicó.
El concejal Felipe Carrazana valoró la iniciativa destacando que permite unir recuperación urbana, arte e identidad local. “Estamos muy contentos de participar en esta actividad en un ícono de nuestra comuna. Felicitar al artista Juan Manuel Gantes, que nos entrega esta tremenda acción de poder enmarcar la historia de Coquimbo en una cerámica que quedará para siempre en este mirador. Este es un claro ejemplo de recuperación de espacios públicos y del trabajo que realizan día a día los funcionarios municipales para construir una mejor comuna”, afirmó.
La recuperación del mirador también fue destacada por quienes han visto la transformación del sector con el paso de los años. Alejandra Castañeda, vecina de la Parte Alta de Coquimbo, aseguró que el cambio ha sido evidente. “Vine hace ocho años y no estaba tan bonito como ahora. Es muy lindo para que la gente de Coquimbo venga a visitar. Hay que seguir recuperando espacios y este es un lugar muy especial porque rescata parte de nuestra historia”, señaló.
Con la nueva obra artística y las mejoras realizadas en el entorno, el Mirador de Los Navegantes suma un nuevo atractivo para quienes buscan conocer la historia y las leyendas de la comuna puerto. Un lugar donde el arte, el patrimonio y el eterno misterio del Tesoro de Guayacán vuelven a encontrarse frente al mar, invitando a nuevas generaciones a seguir soñando con el gran tesoro escondido de Coquimbo.

