– Con una duración que no supera los 30 minutos y un periodo de recuperación de apenas 48 horas, este procedimiento ambulatorio destaca por ser una de las intervenciones más rápidas y con menor tasa de complicaciones en la medicina urológica actual.
Santiago, junio de 2026. El interés por la anticoncepción masculina ha experimentado un cambio cultural profundo en el país. Según datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), las vasectomías en Chile han mostrado un incremento significativo, reflejando una mayor corresponsabilidad en la planificación familiar. Entre 2013 y 2023, el número de estos procedimientos pasó de 768 a 7.580, lo que representa un aumento de 887% en una década.
En este escenario, es común que surjan interrogantes antes de entrar a pabellón. La falta de información suele ser la principal barrera para quienes consideran este método, que destaca por su alta seguridad y rápida recuperación. “Muchos hombres llegan a la consulta con temores basados en mitos, especialmente sobre su desempeño sexual. Es fundamental aclarar que este procedimiento no altera la masculinidad ni la función eréctil”, explica el urólogo de Clínica INDISA, Ivar Vidal.
Más que una simple cirugía: un método de alta precisión
La vasectomía consiste en la sección y ligadura de los conductos deferentes, encargados de transportar los espermatozoides. Es un procedimiento que no interfiere con la producción de hormonas ni con la eyaculación. “La diferencia entre lo que el paciente imagina y la realidad es enorme. La cirugía es mínimamente invasiva y solo bloquea el paso de los espermatozoides, los cuales representan una fracción mínima del volumen del semen”, aclara el especialista.
En la actualidad, la técnica más utilizada es la «sin bisturí», que reduce las molestias postoperatorias y el riesgo de complicaciones, permitiendo un retorno casi inmediato a la vida cotidiana.
Dudas que ameritan evaluación médica
Aunque cada paciente vive el proceso de forma distinta, existen algunas preocupaciones que no deberían pasarse por alto y que, de acuerdo a lo que señala el especialista, se repiten en la consulta:
- Impacto en el deseo sexual: no existe alteración, ya que la testosterona sigue circulando normalmente.
- Nivel de dolor: es un procedimiento ambulatorio con anestesia local; las molestias son mínimas y tratables.
- Inmediatez de los resultados: se requiere un periodo de espera y un examen de confirmación.
- Permanencia del método: debe considerarse definitivo, pese a que existen técnicas de reversión.
“Lo más importante es que el paciente entienda que la efectividad no es instantánea. Se debe realizar un examen llamado espermiograma unos tres meses después del procedimiento para confirmar el éxito de la intervención”, agrega el profesional de INDISA.
La decisión de someterse a una vasectomía debe tomarse tras una evaluación médica que considere la situación personal, familiar y reproductiva de cada paciente. Contar con información clara sobre el procedimiento, sus alcances y el seguimiento posterior permite resolver dudas y tomar una decisión consciente. En Clínica INDISA existe un compromiso permanente con brindar una atención de salud integral y de alta complejidad, respaldada por un equipo médico de excelencia y tecnología de vanguardia para acompañar a los pacientes en cada etapa de su vida.

