A través de su programa de salud no laboral , busca mitigar la falta de horas médicas en áreas complejas para la zona.
El acceso oportuno a interconsultas médicas continúa siendo uno de los desafíos estructurales del sistema público de salud en el norte chico del país. De acuerdo con balances oficiales de gestión hospitalaria, la especialidad de Traumatología en el servicio asistencial regional registra tiempos de espera promedio que oscilan entre los 8 y 10 meses para acceder a una primera consulta. Ante este escenario de alta ocupación y brechas de oferta médica a nivel regional, las atenciones de salud que complementen al sector público se ha vuelto clave para resolver casos de baja y mediana complejidad de forma oportuna.
Como respuesta a este problema, el programa de Salud No Laboral (SNL) de Achs Salud ha canalizado un promedio de casi 30 atenciones diarias en la especialidad de Traumatología en la Región de Coquimbo desde su puesta en marcha. Esta cifra representa el 10,7% del total de las consultas traumatológicas del programa a nivel nacional, posicionando a la región como la tercera con mayor uso de este servicio en todo el país, solo por detrás de la Región Metropolitana y de Antofagasta. Asimismo, la zona representa el 10,3% del total de las consultas de Medicina General Presencial de la iniciativa y el 8,4% de Terapia Física, siendo la tercera región con mayor uso de esos servicios, lo que evidencia la alta dependencia local de la capacidad clínica instalada.
“La iniciativa de Salud No Laboral es un modelo colaborativo que conecta la atención primaria con médicos especialistas mediante herramientas telemáticas y presenciales, orientado a expandir la cobertura de salud en el territorio bajo convenios preferenciales con pacientes Fonasa”, explica Alejandro Amaro, gerente Comercial y Desarrollo de Servicios Complementarios de la Achs.
El ejecutivo explica que el programa fue estructurado con un foco resolutivo: “Buscamos entregar una respuesta clínica eficiente que permita a las personas abordar sus necesidades de salud sin postergaciones por motivos geográficos o económicos. Al operar con el arancel Fonasa Nivel 1, removemos una barrera de costo crítica, facilitando que más del 90% de nuestros usuarios a nivel país provengan de la previsión pública”.
Perfil demográfico y modelo de atención local
A diferencia de otras regiones del norte del país, el comportamiento epidemiológico en Coquimbo muestra una fuerte presencia de pacientes de la tercera edad, un cuarto de las atenciones totales en la región de Terapia Física corresponden a personas mayores de 66 años, entre las más altas del país.
Para responder de forma eficiente a la demanda de la zona, el esquema de atención de Salud No Laboral opera mediante células de trabajo donde los médicos generales de atención primaria actúan como el primer punto de contacto con el paciente. En caso de cuadros clínicos que requieran un nivel mayor de especificidad, intervienen médicos especialistas de forma remota y asincrónica, disminuyendo la necesidad de traslados fuera de la región y optimizando el tiempo de diagnóstico.
Alejandro Amaro explica que este diseño institucional está pensado para robustecer la resolutividad de la medicina general: “Este diseño institucional está pensado para robustecer la resolutividad de la medicina general. Nuestro propósito en la Región de Coquimbo es continuar disponibilizando capacidad clínica para absorber consultas que hoy saturan la red de salud pública, contribuyendo directamente a disminuir las brechas de acceso en el territorio”.

