El incremento de hasta $580 por litro anunciado este lunes responde a un escenario internacional marcado por la disrupción del mercado energético tras el conflicto entre Irán y Estados Unidos. Desde América Latina hasta Europa y Asia, los países enfrentan alzas, ajustes fiscales y medidas de emergencia.
Lo nuevo. Este lunes, el Ministerio de Hacienda confirmó un aumento en el precio de las gasolinas y el diésel a nivel nacional, con variaciones que van entre $370 y $580 por litro.
- Según explicó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el ajuste responde tanto a la situación fiscal como al creciente costo del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), y que mantenerlo implica un gasto cercano a los US$ 200 millones semanales.
- Quiroz ha recalcado su rol como ministro de Hacienda “es velar por las finanzas públicas y por el dinero de todos los chilenos”.
- El contexto de fondo es internacional. Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, el mercado energético ha experimentado una fuerte presión al alza.
- Uno de los factores clave ha sido el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía estratégica por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo.
- La interrupción de este flujo ha tensionado la oferta global y disparado los precios.
- En Chile el precio de la gasolina se elevará cerca de un 32% a partir de este jueves.
Un fenómeno global. El impacto no ha sido aislado. De acuerdo con datos de Global Petrol Prices, al menos 85 países han registrado aumentos en los precios de la gasolina tras los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La magnitud varía, pero la tendencia es común: el encarecimiento de los combustibles se ha extendido a nivel mundial.
- Entre los mayores incrementos destacan Nigeria, con un alza de 39,5% entre fines de febrero y mediados de marzo; Laos (32,9%); Vietnam y Australia (31,8%); Filipinas (28,8%) y Perú (27,8%).
- En varios países, además, se esperan nuevas alzas durante abril, ya que los ajustes de precios se aplican de forma diferida.
Ajustes fiscales y fin de subsidios. En América Latina, los gobiernos han comenzado a tomar decisiones similares a las que enfrenta Chile.
- En Colombia, el presidente Gustavo Petro anunció la eliminación de los subsidios a la gasolina, argumentando que mantenerlos genera un déficit fiscal insostenible. “No vamos a pagar más subsidio a la gasolina porque quiebra al Estado”, afirmó.
- Un escenario distinto se observa en Panamá, donde no existen subsidios directos al combustible.
- Allí, los precios se ajustan de manera inmediata al mercado internacional, lo que ha provocado alzas significativas en las últimas semanas. El galón de gasolina de 95 octanos alcanzó los US$ 4,31, mientras que el diésel llegó a US$ 4,57.
- Según reportan medios locales, llenar un tanque pasó de costar US$ 35 a más de US$ 50. Incluso, parlamentarios han planteado medidas como fomentar el teletrabajo para reducir el gasto de los hogares.
Subsidios focalizados y apoyo directo. Otros países han optado por medidas más acotadas. En Nueva Zelanda, el gobierno anunció un subsidio directo para cerca de 150.000 familias, que recibirán pagos semanales en efectivo para enfrentar el alza de los combustibles.
- La ayuda será temporal y estará condicionada a la evolución de los precios, que ya superan los 3 dólares por litro tras subir entre 40 y 50 centavos.
- Japón, en tanto, decidió liberar parte de sus reservas estratégicas de petróleo para contener el impacto en el mercado interno, en línea con medidas de emergencia adoptadas en crisis anteriores.
Europa y Estados Unidos. En Europa, el aumento también ha sido significativo. En España, el precio del diésel subió cerca de 35% en pocas semanas, mientras que la gasolina lo hizo en más de 20%. Aunque el valor del litro superó los 2 euros, el gobierno aplicó rebajas fiscales que han permitido una baja inicial de entre 8% y 10%.
- Alemania, por su parte, registró un incremento cercano al 14%, con precios que pasaron de 1,82 a 2,07 euros por litro.
- En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina subió un 20%, pasando de 2,94 a 3,58 dólares por galón. En algunos estados, como California, el valor ya supera los 5 dólares por galón, el nivel más alto en más de dos años.
- En paralelo, EEUU ha adoptado medidas excepcionales para aliviar la escasez, como la suspensión temporal de sanciones sobre petróleo ruso e iraní que ya se encuentra en tránsito. Sin embargo, el efecto ha sido limitado frente a la magnitud del shock.
Crédito de información: Cómo la guerra elevó precios de la gasolina en todo el mundo

