
Agua fresca, sombra y paseos en horarios adecuados son algunas de las medidas clave para prevenir la deshidratación y los golpes de calor en perros y gatos.
Con la llegada de las altas temperaturas, los animales de compañía requieren de cuidados especiales para enfrentar la temporada estival. Ante este escenario, la Municipalidad de La Serena entregó una serie de recomendaciones para proteger la salud de perros y gatos, evitando así los riesgos asociados a la exposición prolongada al sol y al calor.
Una de las principales medidas es mantener siempre agua fresca y limpia a su disposición, renovándola varias veces al día y ubicando los bebederos en lugares sombreados y ventilados.
En el caso de los caninos o felinos que beben poco líquido, se puede estimular su consumo incorporando alimento húmedo a su dieta habitual o agregando pequeñas cantidades de agua a sus comidas.
Los horarios de paseo resultan igual de cruciales. Se recomienda evitar las caminatas y actividades físicas entre las 11:00 y las 17:00 horas, privilegiando las primeras horas de la mañana o el atardecer. Asimismo, es fundamental comprobar que el pavimento o la arena no estén demasiado calientes, ya que pueden provocar quemaduras en las almohadillas de sus patas.
Además de contar con espacios protegidos del sol, los animales jamás deben permanecer dentro de vehículos estacionados, incluso con las ventanas parcialmente abiertas, debido al rápido aumento de la temperatura en su interior.
El jadeo excesivo, la salivación abundante, el decaimiento y la debilidad son algunas señales de alerta frente a una posible deshidratación o estrés térmico. Si aparecen dificultades respiratorias, vómitos, diarrea, desorientación o pérdida de conciencia, podría tratarse de un golpe de calor, lo que constituye una urgencia médico-veterinaria. En estos casos, se debe iniciar un enfriamiento gradual con agua fresca (nunca helada) y acudir inmediatamente a un centro asistencial.
Al respecto, la alcaldesa Daniela Norambuena señaló: “Las mascotas son parte de nuestras familias y su bienestar es un compromiso que debemos asumir. Queremos que nuestros vecinos disfruten del verano junto a sus animales, pero siempre con responsabilidad.
Asegurarles agua fresca, espacios con sombra y evitar exponerlos a las horas de mayor calor son pequeñas acciones que previenen situaciones graves y marcan una gran diferencia en su calidad de vida”.
Como referencia, un perro adulto sano necesita entre 50 y 60 mililitros de agua por cada kilogramo de peso al día, un requerimiento que aumenta con las altas temperaturas y la actividad física. Además, se debe prestar especial atención a cachorros, animales de edad avanzada, mascotas con sobrepeso y razas braquicéfalas (de hocico corto) como pug, bulldog y bóxer, que presentan mayor vulnerabilidad frente al calor.
Desde el municipio reiteraron que la prevención comienza en casa y que estos ajustes en la rutina diaria garantizan que perros y gatos disfruten de un verano más seguro y saludable.

