La figura de Mao Zedong, considerado el fundador de la República Popular China, sigue generando interpretaciones contrapuestas dentro y fuera del país asiático. Mientras en China es reconocido como un líder histórico y una figura central de su identidad política, en Occidente su legado también está asociado a hambrunas, conflictos internos y episodios de represión.
Así lo explica Pedro Iacobelli, director del Instituto de Historia de la Universidad de los Andes (Uandes) y experto en Asia, quien analiza la controversia surgida a raíz de un meme en el que el futbolista francés, Kylian Mbappé, se refirió a Mao como un dictador. El académico sostiene que la polémica se entiende a partir de las profundas diferencias que existen entre la visión oficial china y la interpretación occidental de su figura histórica.
¿Por qué Mao Zedong sigue siendo una figura tan sensible en China?
Iacobelli explica que Mao ocupa un lugar fundamental en la historia contemporánea del país, ya que fue el líder del movimiento comunista que consiguió unificar China bajo su régimen. “Es el héroe y líder del movimiento comunista que llevó a unificar el país bajo su régimen”, señala el también doctor en historia.
Además, comenta que Mao también es reconocido en China como un intelectual que logró combinar las ideas marxistas con el pensamiento tradicional chino, además de ser valorado como un estratega militar que consiguió poner fin a la invasión japonesa y derrotar a sus adversarios nacionalistas durante la guerra civil.
Su llegada al poder marcó un antes y un después en la historia del país. En 1949, cuando proclamó la República Popular China, “lo que está haciendo finalmente es reconocer una nueva era dentro de la historia china”, explica Iacobelli. Desde entonces, el Partido Comunista ha mantenido el gobierno y la figura de Mao se ha convertido en un elemento central de la identidad política nacional.
“Para los chinos, al menos dentro de lo que es la doctrina oficial de ese país, Mao cumple un lugar central para recordar el camino que se ha llevado, también para unir a los chinos en muchos aspectos y uno podría decir que hasta es venerado”, sostiene el historiador.
La controversia protagonizada por Kylian Mbappé refleja precisamente estas diferencias culturales e históricas, “la figura de Mao tiene claros y oscuros. En China se ha preferido recordarlo por el lado de los claros, de las virtudes que tuvo, y en Occidente se recuerdan ambas caras con un entorno bastante más crítico”, concluye el director del Instituto de Historia de la Uandes.

