Estudiantes de la Escuela San Rafael, ubicada en el sector de Pan de Azúcar, desarrollan una experiencia de investigación que ya permitió obtener ocho plantas de esta especie endémica de la Región de Coquimbo, clasificada oficialmente “En Peligro”. La iniciativa se desarrolla en el marco del trabajo educativo que realiza el establecimiento a través de su huerto y Jardín Botánico Escolar.
Una experiencia de investigación escolar orientada a la reproducción y conservación del lucumillo (Myrcianthes coquimbensis) conoció en terreno la seremi del Medio Ambiente de la Región de Coquimbo, Jovanka Rendic, durante una visita a la Escuela San Rafael, en el sector de Pan de Azúcar, comuna de Coquimbo.
La iniciativa es desarrollada por estudiantes junto a la profesora de Ciencias Naturales, Karla Venegas Morales, utilizando semillas obtenidas de ejemplares presentes en el Jardín Botánico Escolar. Como resultado del proceso de investigación, observación y seguimiento, la comunidad educativa logró la germinación y desarrollo de ocho plantas de lucumillo, que actualmente se encuentran bajo cuidado y monitoreo.
El lucumillo es una especie endémica de la Región de Coquimbo, de distribución geográfica restringida y clasificada oficialmente “En Peligro (EN)”. Su conservación forma parte, además, de los objetivos del Plan de Recuperación, Conservación y Gestión del Lucumillo (Plan RECOGE).
Durante la visita, la seremi Jovanka Rendic pudo conocer directamente el trabajo desarrollado por los estudiantes, observar las plantas obtenidas y conversar con la comunidad educativa sobre la importancia de acercar la conservación de la biodiversidad a las nuevas generaciones.
“Esta experiencia demuestra que la educación ambiental se puede construir desde el territorio y desde las propias escuelas. Aquí los estudiantes están aprendiendo ciencias, pero también están conociendo y valorando el entorno rural en el que viven, comprendiendo que la biodiversidad de nuestra región es parte de su patrimonio y que todos podemos contribuir a protegerla”, señaló la seremi del Medio Ambiente, Jovanka Rendic.
Un huerto escolar como aula de aprendizaje
El trabajo de conservación del lucumillo se inserta en una experiencia educativa más amplia desarrollada por la Escuela San Rafael a través de su huerto escolar, concebido como un recurso educativo para fortalecer la enseñanza de las ciencias y valorar el contexto rural en el que se encuentra el establecimiento. El huerto es utilizado como una estrategia pedagógica, incorporada al Proyecto Educativo Institucional (PEI), y cuenta además con un taller de huerto en el que los estudiantes pueden desarrollar aprendizajes vinculados con el medio ambiente y actividades propias de su entorno.
Desde el establecimiento explican que esta experiencia busca estimular el aprendizaje de temáticas medioambientales, fomentar el interés de los estudiantes por actividades relacionadas con su contexto y promover una mirada más cercana hacia el territorio.
La experiencia también apunta a fortalecer una cultura proambiental, desarrollar competencias ciudadanas y científicas y favorecer la transversalidad de conocimientos, utilizando el entorno como un espacio concreto para aprender. En este contexto, la reproducción del lucumillo constituye una aplicación concreta de esta estrategia pedagógica: los estudiantes participan en procesos de observación, investigación, germinación, seguimiento y cuidado de una especie nativa y endémica de la región.
Ciencia, territorio y conservación
El propósito de la Escuela San Rafael es continuar con el seguimiento de las ocho plantas de lucumillo, registrando su crecimiento, desarrollo y supervivencia, además de fortalecer una línea de investigación escolar relacionada con la conservación de especies nativas y endémicas de la Región de Coquimbo. La comunidad educativa también manifestó su interés en avanzar en instancias de asesoría técnica, vinculación, colaboración y difusión que permitan fortalecer la experiencia.
La escuela espera continuar desarrollando esta experiencia a través de su huerto y Jardín Botánico Escolar, fortaleciendo una línea de trabajo permanente en torno a las especies nativas y endémicas de la Región de Coquimbo. La iniciativa constituye, además, una oportunidad para seguir vinculando la investigación científica escolar con los esfuerzos de conservación de la biodiversidad regional.

