– Esta enfermedad, caracterizada por una sudoración excesiva e incontrolable, puede afectar seriamente la calidad de vida de quienes la padecen, impactando desde actividades cotidianas hasta relaciones sociales y laborales.
Santiago, octubre de 2025.- La llegada del calor trae consigo un aumento natural de la transpiración, lo que a menudo lleva a subestimar una condición médica que va mucho más allá de la incomodidad estacional: la hiperhidrosis.
«El calor puede dificultar el diagnóstico, dado que las personas suelen transpirar más en verano”, explica el Dr. Luis Felipe Parada, dermatólogo de Clínica INDISA. Sin embargo, el especialista enfatiza que la hiperhidrosis es «mucho más que simplemente sudar más de lo normal”.
¿Qué es la hiperhidrosis?
Según el Dr. Parada, es una condición médica que puede manifestarse en áreas específicas del cuerpo (localizada, como axilas o palmas) o de forma generalizada. Las causas de esta afección son variadas, abarcando desde componentes genéticos que suelen afectar a personas jóvenes, hasta problemas hormonales o la manifestación de enfermedades crónicas subyacentes.
A pesar de las diversas etiologías, los síntomas son notoriamente consistentes, sirviendo como una señal de alerta para buscar ayuda profesional:
- Sudoración visible y excesiva, especialmente en axilas, palmas, plantas de los pies y rostro.
- Episodios de sudoración intensa incluso en condiciones de reposo o sin una causa aparente (como el ejercicio o el calor).
- Ropa manchada frecuentemente por el sudor.
- Dificultades para realizar actividades cotidianas (como escribir, tomar objetos o usar herramientas).
- Problemas en las relaciones sociales y laborales debido a la incomodidad y vergüenza que genera la sudoración.
¿Cuándo buscar ayuda y qué medidas tomar?
Si la sudoración comienza a interferir con la vida diaria, es el momento de consultar. «Es fundamental que las personas que sospechan padecer hiperhidrosis busquen atención médica especializada para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado», enfatiza el Dr. Parada. Además, subraya que cada caso es único y requiere un abordaje específico.
Mientras se busca la orientación de un especialista, existen medidas de cuidado personal que pueden ayudar a manejar la condición y sus efectos:
- Usar ropa de materiales transpirables (como algodón o lino) que permitan la evaporación del sudor.
- Mantener una buena higiene personal para prevenir el mal olor y las infecciones cutáneas secundarias.
- Evitar alimentos y situaciones desencadenantes conocidos (ej. comidas picantes, cafeína, alcohol).
- Controlar el estrés, ya que es un factor emocional que puede agravar significativamente la condición.
Opciones terapéuticas
El panorama de tratamiento para la hiperhidrosis es alentador, con diversas opciones que se ajustan a la severidad de cada caso. El Dr. Parada destaca la existencia de múltiples alternativas terapéuticas:
| Tratamientos tópicos | Tratamientos médicos avanzados | Procedimientos quirúrgicos |
| Antitranspirantes de prescripción médica (con altas concentraciones de sales de aluminio). | Iontoforesis (tratamiento que usa una corriente eléctrica suave para disminuir la actividad de las glándulas sudoríparas). | Simpatectomía: una cirugía reservada para casos severos y localizados (principalmente hiperhidrosis palmar) que no responden a otras modalidades de tratamiento. |
| Cremas especializadas con compuestos anticholinérgicos. | Inyecciones de toxina botulínica (Bloquean temporalmente las señales nerviosas que estimulan la sudoración, especialmente efectivas en axilas, palmas y plantas). | |
| Medicamentos orales (como anticolinérgicos o beta-bloqueadores) en casos específicos y bajo estricta supervisión médica. |
¿Cuándo es necesaria la cirugía y en qué consiste?
“La simpatectomía por videotoracoscopía es una cirugía mínimamente invasiva que se utiliza para tratar casos severos de sudoración excesiva o hiperhidrosis localizada”, explica el cirujano de Tórax de Clínica INDISA, el Dr. Eduardo Rivera. Este procedimiento consiste en realizar pequeñas incisiones en las axilas a través de las cuales se introduce una cámara y herramientas quirúrgicas para seccionar la cadena simpática, un conjunto de nervios responsables de la sudoración.
“Esta intervención, que dura menos de una hora y requiere anestesia general, ofrece una alta tasa de éxito, especialmente en el tratamiento de la hiperhidrosis palmar”, asegura el Dr. Valenzuela. Los pacientes suelen recuperarse rápidamente y pueden reincorporarse a sus actividades habituales en un plazo de 24 a 48 horas.
La hiperhidrosis es una condición tratable. “Nadie se debe resignar a vivir con la incomodidad constante y las limitaciones que impone la sudoración excesiva”, concluye el Dr. Parada. En caso de padecer esto, o creer tener los síntomas descritos que afectan el bienestar y calidad de vida, busque la opinión de expertos. Visite Clínica INDISA para recibir un diagnóstico preciso y acceder a un plan de tratamiento personalizado.

