Aumentan los casos de agresiones en colegios chilenos. Experta plantea medidas clave para prevenir y gestionar la violencia.
Durante los últimos meses, se ha intensificado la violencia al interior de los establecimientos educacionales en diversas regiones del país. Uno de los casos más graves ocurrió en San Pedro de la Paz, donde un tiroteo dejó a tres estudiantes heridos de gravedad. Según datos del Ministerio de Educación, en el primer trimestre de 2025 se registraron más de 500 denuncias por violencia escolar, un aumento del 35% en comparación al mismo período del año anterior.
Una mirada integral para prevenir la violencia escolar
Frente a este panorama, la académica de la Escuela de Educación de la Universidad de los Andes, Andrea Pardo, advierte que enfrentar la violencia en las escuelas requiere más que sanciones o medidas aisladas. “Prevenir la violencia escolar exige una transformación cultural profunda. Es clave identificar los espacios donde se generan los conflictos y reforzar la presencia activa de adultos atentos, realmente involucrados y capacitados para intervenir cuando sea necesario”, explica.
La figura del adulto presente y autorregulado —capaz de observar, contener y mediar— es, según la experta, uno de los pilares más importantes para evitar que las tensiones escalen a hechos de violencia.
Escuela Total: un modelo con evidencia y foco preventivo
En ese contexto, Pardo destaca el enfoque de Escuela Total, modelo promovido actualmente por el Ministerio de Educación, como una herramienta efectiva para abordar el fenómeno desde una perspectiva sistémica.
“El modelo Escuela Total parte por construir una cultura escolar bien tratante, sigue con una formación socioemocional adaptada a la realidad de cada comunidad educativa y culmina con protocolos claros de actuación para intervenir en situaciones específicas. No toda la escuela está en emergencia; hay que intervenir donde realmente se necesita”, sostiene.
Finalmente, la académica enfatiza que para reducir efectivamente la violencia escolar es necesario equilibrar prevención, gestión emocional y respuesta oportuna, siempre considerando el contexto de cada establecimiento.

