Las piezas encontradas durante la última excavación en Portugal fueron enviadas a Alemania para su análisis. Aunque se presume que los huesos serían animales, no se descarta relación con el caso.
Una semana después del término de una intensa búsqueda en el sur de Portugal por nuevas pistas sobre la desaparición de Madeleine McCann, se confirmó el hallazgo de restos óseos y fragmentos de ropa en la zona donde acampaba Christian Brueckner, principal sospechoso del caso.
Los objetos, encontrados a 48 kilómetros del lugar donde la niña británica fue vista por última vez en 2007, ya fueron trasladados a Alemania para su análisis forense. Aunque medios internacionales aseguran que los primeros indicios apuntan a que los huesos serían de origen animal, las autoridades no descartan ninguna posibilidad.
“Al parecer se han descubierto varios objetos, que ahora están siendo examinados con más detalle por la policía en el laboratorio”, señaló una fuente al Berlin Morning Post.
La investigación sigue marcada por la presión judicial: si no se reúnen pruebas concluyentes, Brueckner —hoy encarcelado por otros delitos— podría quedar en libertad.
A 18 años de su desaparición, el caso Madeleine McCann continúa generando atención mundial y mantiene abiertas más preguntas que respuestas.
