Patricia Sepúlveda, dueña de la Tiendita de los Libros, supo de este singular ferrocarril tras ver la publicación en las redes sociales del Centro Comunitario Cuatro Esquinas y, como buena impulsora de la lectura en papel, de inmediato tomó contacto para hacer su aporte.
Es común hoy que más lectores hayan reemplazado el libro tradicional por dispositivos digitales para leer, haciendo pensar por momentos que el formato físico empieza a caer en desuso. Sin embargo, ello no es tal y así lo demuestran los asiduos usuarios del Tren Literario, un sencillo convoy de madera y elementos reciclados puesto en el acceso del Centro Comunitario y Cultural Cuatro Esquinas del municipio, de cuyos vagones sacan gratuitamente libros y textos de estudio. María Luisa Delgado, por ejemplo, escogió “Mi primer libro de lectura” para su nieta, y de paso, traerá algunos ejemplares que tiene en su casa para dejarlos a disposición de otra persona.
“Al leer en papel hay un vínculo emocional diferente que produce el tacto y el aroma de las hojas, por lo que creo importante rescatar eso y que no nos quedemos con un libro “intangible”, por decirlo así. Un libro en papel no requiere batería, causa menos cansancio visual y además se puede regalar, por ejemplo, y es lo que impulsamos en el Centro Comunitario con este trencito que usan muchos vecinos”, destacó la alcaldesa Daniela Norambuena.
Para que esto sea posible, el aporte de los vecinos ha sido fundamental, como el que hizo Patricia Sepúlveda, dueña de la Tiendita de los Libros en el sector de La Pampa, quien supo de este singular ferrocarril tras ver la publicación en las redes sociales del recinto municipal y, como buena impulsora de la lectura en papel, de inmediato tomó contacto para hacer una donación de más de cien libros y revistas. “Nosotros felices de aportar a la cultura y fomentar el amor por la literatura, que a nosotros nos impulsa a seguir adelante con nuestra Tiendita, un lugar con el misticismo de lo retro y el amor por el arte y la cultura. Espero sigamos en contacto y ojalá ver a muchos niños acercarse a la lectura y a muchos adultos reencontrarse con la fascinante experiencia de leer en libros de tinta y papel, porque es incomparable, así que feliz de ayudar a lo que hacen en el Centro Comunitario para estimular y reencantar el amor por la literatura”, expresó.
Así, día a día sigue su marcha, demostrando una vez más que, más allá de la nostalgia, leer en papel es algo que está más vigente que nunca.
