– Calentar, mantenerse hidratado y usar los zapatos adecuados son algunas de las recomendaciones para evitar las visitas a urgencias.
En el verano, las vacaciones, la playa y las piscinas ofrecen el escenario perfecto para disfrutar del buen tiempo y practicar deportes al aire libre. Sin embargo, realizar ejercicio sin la preparación física adecuada o las condiciones climáticas óptimas durante esta temporada puede traer riesgos para la salud.
Para lograr hacerlos de manera segura, el Dr. Nicolás Fontecilla, traumatólogo de Clínica INDISA, entrega diversos consejos.
Deportes populares y sus cuidados respectivos
Pádel: el deporte del momento se ha vuelto especialmente popular debido a que solo se necesita ropa adecuada, una pala y un grupo de amigos para pasar un buen rato y hacer ejercicio al mismo tiempo. El boom ha sido tanto que ya vemos en varias comunas canchas nuevas para practicarlo en forma asequible. Para evitar lesiones, el Dr. Fontecilla recomienda iniciar siempre con un precalentamiento que incluya un paleteo suave para activar la musculatura de hombros, brazos y piernas, seguido de un estiramiento sutil. Un aspecto crítico en esta época es el calzado. Respecto a esto el especialista insiste en utilizar zapatillas específicas para este deporte, ya que “se pueden generar torsiones de tobillo por falta de adherencia o estabilidad” en la superficie de la cancha. Asimismo, contar con una pala de buena calidad acorde al nivel del jugador es fundamental para proteger las articulaciones del brazo del impacto repetitivo.
Fútbol: un clásico que no pasa de moda, las pichangas con amigos. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con las lesiones. Según el Dr. Fontecilla, “practicar este deporte en verano sin tomar las precauciones adecuadas puede causar contusiones, distensiones, desgarros musculares, esguinces, lesiones meniscales y hasta fracturas”. Es por eso que recomienda prepararse con un calentamiento profundo y una elongación adecuada antes de entrar a la cancha. Además, recalca la importancia de usar el equipo correcto, como canilleras para proteger la parte inferior de las piernas y zapatillas que se adapten a la superficie de juego. La hidratación, por su parte, debe ser una constante antes, durante y después del partido para compensar la pérdida de líquidos provocada por las altas temperaturas.
Voley playa: este deporte, además de ser entretenido y en equipo, es muy completo. El especialista de INDISA señala que “tiene beneficios para la salud al practicarlo en la arena, ya que al dificultar el movimiento se trabajan en forma mucho más intensa las piernas y el torso”. Para disfrutar de estos beneficios sin riesgos, es vital no saltarse el precalentamiento y la elongación. Además, el doctor sugiere evitar las horas de mucho calor y alta radiación solar. El cuidado frente al sol es innegociable en la playa: se debe aplicar protector solar, usar lentes con filtro UV y utilizar gorros para proteger el cuero cabelludo del contacto directo con los rayos UV.
Surf: uno de los más demandados en verano y que, además, es apto para todos los públicos. El Dr. Nicolás Fontecilla se refiere a él como “un deporte complejo, ya que se requiere estar en buen estado físico y tener una adecuada elongación, equilibrio y mucha perseverancia”. A pesar de que parece una actividad tranquila desde la orilla, el doctor advierte que han visto “una gran cantidad de lesiones en pacientes con poca preparación física, como contusiones, esguinces de tobillo, desgarros y contracturas musculares”. Por ello, aconseja tomar clases profesionales para aprender la técnica, saber «leer» el mar para entrar correctamente a las olas y respetar siempre las reglas de convivencia en el agua. Si bien se puede surfear a cualquier edad, recomienda hacerlo desde los 8 años y siempre utilizando el leash o correa de seguridad.
Trekking: caminar al aire libre es excelente para mejorar la salud física y emocional, pero requiere de preparación. El Dr. Fontecilla especifica que “el tiempo de preparación va a depender de la condición física de base y la dificultad del trekking que se quiere realizar. También es importante evaluar si existen enfermedades que pueden condicionar el desempeño, como problemas cardiopulmonares, neurológicos u osteomusculares”. Para un viaje seguro, lo ideal es comenzar con caminatas regulares aumentando la intensidad de forma progresiva. El médico sugiere complementar esto con un trabajo muscular de piernas, abdomen y espalda, además de entrenar la coordinación para evitar torceduras. En los senderos de verano, es esencial llevar carga ligera, usar bastones si el camino lo amerita, vestir ropa adecuada y mantener una alimentación e hidratación acorde al esfuerzo y al calor ambiental.

