El cardenal estadounidense fue escogido como el papa número 267 tras obtener los votos necesarios en el Cónclave. Su elección marca el inicio de una nueva etapa para la Iglesia, sucediendo a Francisco.
Este martes, la tradicional fumata blanca que emergió desde la chimenea de la Capilla Sixtina anunció al mundo que la Iglesia Católica ya tiene un nuevo líder espiritual: el cardenal Robert Prevost, quien asumirá el nombre de León XIV como el papa número 267 de la historia.
Prevost fue elegido en la segunda jornada del cónclave cardenalicio, luego de obtener la mayoría requerida de dos tercios, equivalente a 89 votos de los 133 cardenales electores que participaron del proceso. Su designación fue recibida con entusiasmo por miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, quienes aguardaban el anuncio bajo gran expectación.
Minutos después de la señal de humo blanco, el nuevo pontífice apareció en el balcón principal de la Basílica de San Pedro para entregar su primer saludo como Sumo Pontífice y bendecir a los presentes con el tradicional mensaje Urbi et Orbi.
La elección de León XIV representa un giro interesante en la historia reciente del Vaticano, siendo Prevost uno de los pocos pontífices nacidos en Estados Unidos y con una trayectoria pastoral destacada en América Latina. Su elección sugiere una continuidad con los valores pastorales y sociales promovidos por su predecesor, el papa Francisco.
Se espera que en los próximos días, León XIV dé a conocer las primeras directrices de su papado, en un contexto global marcado por desafíos como la paz, la justicia social, la pobreza y la modernización de la Iglesia frente a los cambios culturales del siglo XXI.
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