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viernes 09/10/2026
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Salud

Dormir ocho horas y despertar cansado: especialista explica por qué ocurre y cuándo consultar 

– Ronquidos intensos, pausas respiratorias, bruxismo, estrés y algunas condiciones de salud pueden afectar la calidad del descanso y explicar por qué una persona puede comenzar el día con cansancio, somnolencia o falta de concentración. 

Santiago de Chile, octubre de 2026. Hay personas que cumplen con las horas de sueño recomendadas y, aun así, comienzan el día sintiéndose agotadas. La falta de energía al despertar, la dificultad para concentrarse o el sueño durante la jornada pueden ser señales de que algo está interfiriendo con el descanso y que vale la pena identificar qué lo está provocando. 

El sueño ocurre en distintos ciclos y etapas que cumplen funciones relevantes para la recuperación física y mental. Por eso, una persona puede pasar muchas horas en la cama, pero si su descanso se interrumpe constantemente, es posible que despierte con la sensación de que durmió, pero no descansó.

El director del Centro del Sueño y otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Dr. Roberto Arias, explica que “existe una tendencia a normalizar el cansancio crónico, pensando que basta con dormir ocho horas para despertar completamente recuperado. Sin embargo, la calidad y continuidad del sueño también son fundamentales. Cuando existen múltiples despertares durante la noche, incluso si la persona no los recuerda, el descanso puede verse afectado y aparecer fatiga durante el día”.

Cuando el sueño se interrumpe sin que te des cuenta 

Una de las causas que puede estar detrás de esta situación es el Síndrome de Apnea-Hipoapnea Obstructiva del Sueño (SAHOS), trastorno en el que la vía aérea se obstruye de manera repetida durante la noche. Estas pausas pueden provocar microdespertares que interrumpen el descanso y, en algunos casos, disminuciones de la oxigenación.

Los ronquidos fuertes, las pausas respiratorias observadas por otra persona, los despertares con sensación de ahogo o la boca seca al despertar pueden ser algunas señales de alerta. También pueden aparecer dolor de cabeza matinal, somnolencia durante el día y dificultades para mantener la concentración.

Si no se diagnostica y trata, la apnea del sueño puede asociarse a distintas complicaciones cardiovasculares y metabólicas, por lo que reconocer sus señales y consultar oportunamente es importante.

Pero la apnea no es la única explicación. El síndrome de piernas inquietas, el bruxismo y el apretamiento mandibular durante la noche también pueden alterar la continuidad del descanso. A esto se suman algunas enfermedades y condiciones médicas, como alteraciones de la tiroides o la anemia, además de factores como el estrés, la ansiedad y ciertos cambios en los hábitos de sueño.

El uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse también puede dificultar el inicio del sueño en algunas personas, especialmente cuando se acompaña de horarios irregulares o exposición prolongada a contenido que mantiene al cerebro en estado de alerta.

¿Cuándo el cansancio deja de ser “normal”? 

No siempre despertar cansado después de una mala noche significa que existe un trastorno del sueño. Sin embargo, cuando la situación se vuelve frecuente y comienza a afectar la vida cotidiana, es recomendable buscar orientación profesional.

“Es importante consultar cuando el agotamiento se mantiene en el tiempo o cuando la somnolencia durante el día interfiere con las actividades laborales, académicas o sociales. También es una señal de alerta que la persona ronque intensamente, tenga pausas respiratorias durante la noche o despierte con sensación de ahogo”, señala Arias.

La evaluación permite determinar si existe un trastorno del sueño u otra condición que pueda explicar el cansancio. Dependiendo de cada caso, el especialista puede indicar estudios como una polisomnografía o una poligrafía respiratoria domiciliaria, exámenes que permiten evaluar distintos parámetros durante el sueño y orientar el diagnóstico.

Clínica INDISA cuenta con un Centro del Sueño que aborda de manera integral los distintos trastornos que pueden afectar el descanso, apoyándose en profesionales de diversas especialidades y herramientas diagnósticas para orientar cada caso.