- Rodrigo Calderón Jofré se convirtió en el primer graduado del programa, tras desarrollar una investigación que advierte sobre los efectos de la exposición prolongada al trabajo en altura en la salud cardiovascular de trabajadores de la minería. El estudio evidencia que estos cambios podrían comenzar a desarrollarse antes de ser detectados por los controles médicos habituales.
La Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte (UCN alcanzó un nuevo hito en el desarrollo de la investigación científica al graduar al primer doctor del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas. Se trata de Rodrigo Calderón Jofré, cuya investigación aporta nueva evidencia sobre los efectos que la exposición prolongada al trabajo en altura podría tener en la salud cardiovascular de trabajadores de la minería, una temática de especial relevancia para las regiones del norte del país.
La defensa pública de su tesis marca un paso decisivo en la consolidación del programa, creado hace casi cinco años y único de estas características en la macrozona centro-norte de Chile. Asimismo, representa un importante antecedente para el proceso de renovación de acreditación ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), al comenzar a mostrar los primeros resultados de la formación de investigadores de alto nivel.
Durante la ceremonia, el Director General de Postgrado de la UCN, Dr. Cristian Morales Letzkus, destacó el significado institucional de este logro. «Para la Universidad es muy importante este hito. El programa obtuvo su primera acreditación cuando aún no tenía graduados y hoy, en su proceso de renovación, comienza a mostrar resultados concretos de la formación doctoral. Tener al primer graduado demuestra cómo el programa se va consolidando», señaló.
Asimismo, destacó el impacto científico del trabajo desarrollado. «El nivel de la investigación realizada constituye un aporte al desarrollo de la ciencia a nivel nacional. Además, contar con este primer graduado nos permitirá identificar fortalezas y oportunidades de mejora para seguir perfeccionando el proceso formativo», agregó.
CIENCIA CON IMPACTO
Más allá del hito académico, la investigación de Rodrigo Calderón entrega nuevos antecedentes sobre uno de los principales desafíos de salud ocupacional en la minería.
Su tesis doctoral evidenció que la exposición prolongada a ciclos de trabajo en altura podría favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, incluso cuando los controles médicos habituales no detectan tempranamente estos cambios.
«Trabajamos con un modelo experimental de hipoxia crónica intermitente, que simula las condiciones que experimentan muchos trabajadores de la minería, quienes permanecen entre siete y diez días sobre los 2.000 o 3.000 metros sobre el nivel del mar y luego regresan a zonas de menor altitud durante sus períodos de descanso. El problema es que los controles de salud actuales son solo una ‘foto anual’, por lo que no permiten observar el impacto acumulativo que produce esta exposición repetida», explicó.
Los resultados mostraron que este tipo de exposición puede incrementar la presión arterial hasta en un 20%. Además, el estudio identificó hipertrofia cardíaca, un engrosamiento de las paredes del corazón que reduce el espacio interno de sus cavidades y disminuye la capacidad del órgano para bombear sangre de manera eficiente, condición que podría transformarse con el tiempo en un importante factor de riesgo para desarrollar infartos y otras enfermedades cardiovasculares.
Respecto del impacto que espera generar con estos hallazgos, Calderón señaló que existe la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia de salud para quienes trabajan en altura. «Actualmente la legislación está atrasada. Hay una necesidad urgente de que el sistema de salud y las autoridades visualicen estos riesgos. Sugerimos seguimientos más regulares y que no dependan solo de la empresa actual del trabajador. Sería ideal contar con una plataforma nacional donde el historial de salud de cada minero se mantenga, permitiendo un monitoreo real del impacto de trabajar en altura durante años», afirmó.
El investigador destacó que ser parte de la primera generación del programa implicó asumir una responsabilidad adicional. «Fue un tremendo desafío aceptar ser parte de la primera generación. Sabíamos que el camino no sería fácil porque todo programa nuevo enfrenta procesos de aprendizaje. Hoy ser el primero representa un orgullo, pero también una gran responsabilidad porque marca el camino para los compañeros que vienen detrás», expresó.
Por su parte, el Director del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas, Dr. Claudio Coddou Álvarez, afirmó que este examen representa mucho más que el cierre de un proceso académico. «Hoy celebramos el logro de un estudiante, pero también la consolidación de un proyecto institucional que apuesta por el desarrollo científico como motor del progreso regional», sostuvo.
Añadió que formar investigadores no solo implica otorgar el más alto grado académico, sino también preparar profesionales capaces de generar nuevo conocimiento, liderar equipos de investigación y aportar evidencia para enfrentar los desafíos sanitarios, sociales y tecnológicos del país.
Durante la ceremonia también se reconoció el trabajo de los profesores guía, Fernando Moraga Cordero y Gerson Dierley Keppeke, además de la comisión evaluadora y de las distintas generaciones de académicos que hicieron posible la creación del programa.
Con este primer graduado, la Universidad Católica del Norte reafirma el desarrollo del Doctorado en Ciencias Biomédicas como un programa estratégico para la formación de capital humano avanzado y para la generación de conocimiento orientado a responder a los desafíos científicos, sanitarios y productivos de la macrozona norte de Chile.

