Durante el verano se suele comer más de lo habitual, como alimentos con mayor aporte calórico y a deshora. Por esto, volver a la rutina habitual incluye ordenar la alimentación, tanto de niños como adultos.
Carolina Pye, nutricionista y académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes (Uandes), entrega una serie de recomendaciones para tomar hábitos de alimentación saludable.
En vacaciones es habitual que la alimentación cambie, es por eso que “es aconsejable volver a los horarios, cantidades y alimentos habituales, incorporando en los tiempos de comidas verduras, frutas y cuidando la hidratación con suficiente agua”.
Para muchos esta transición puede ser una tarea difícil, es por esta razón que la especialista recomienda incluir ensaladas en ambos tiempos de comida, en la que se dispongan de al menos dos verduras de distintos colores y cambiar alimentos procesados por aquellos hechos en casa.
Respecto a las dietas indica que “no son útiles para reestablecer la alimentación normal ya que por lo general excluyen alimentos habituales y suelen tener efecto rebote. Se deja la dieta y se recupera gran o más peso del que se había perdido”.
“Una alimentación saludable no tiene por qué ser una ‘dieta’ como sinónimo de restricción y sacrificio, todo lo contrario, debe ser una alimentación que la persona disfrute y sobre todo genere saciedad. Para esto es fundamental incluir alimentos que contengan agua y fibra de forma importante y, sobre todo, alimentos que a la persona le gusten y que a la vez sean nutritivos, es decir, ricos en nutrientes. Incluir vegetales, granos, legumbres y frutas, pero también alimentos como pescado, huevo, lácteos y grasas de buena calidad”, dice la académica Uandes.
En el caso de los niños, la experta señala que el ejemplo de los padres es fundamental para ayudarlos a ordenar su alimentación.
“Realizar los tiempos de comida que corresponden de acuerdo a la edad, ofreciendo alternativas entretenidas y que incentiven el consumo de verduras, cereales integrales y frutas de forma importante. Por ejemplo, ofrecer frutas como una colación, pero en forma de ensaladas o tutifruti en vez de la fruta entera que puede ser menos atractiva”, concluye.

