- Aunque la participación femenina en el mercado laboral y la vinculación con el sistema previsional han avanzado en los últimos años, cerca de 1,2 millones de mujeres siguen trabajando en condiciones informales en Chile, un desafío que persiste para la protección social.
Santiago, 17 de marzo de 2026.– Cerca de 1,2 millones de mujeres trabajan en condiciones informales en Chile, lo que equivale al 28,7% del total de trabajadoras ocupadas, según el Informe Previsional Económico (IPE) de marzo de 2026. Este escenario convive con un aumento gradual en la participación femenina en el mercado laboral y en su vínculo con el sistema previsional.
Actualmente, 4,1 millones de mujeres se encuentran ocupadas en el país, lo que equivale a una tasa de ocupación de 48,6%. En el trimestre octubre-diciembre de 2025, la participación laboral femenina alcanzó 53,1%, reflejando un avance gradual en la incorporación de las mujeres al mercado del trabajo. En paralelo, el informe muestra un mayor vínculo con el sistema previsional: 2,8 millones de mujeres cotizan actualmente en sus cuentas individuales, lo que representa un aumento de 19,2% respecto de 2015.
Al respecto, la gerente de Vinculación con el Medio de la Asociación de AFP, Alejandra López, señaló que: “Aunque la participación laboral femenina ha ido avanzando, la informalidad sigue siendo un desafío importante. Muchas mujeres trabajan sin cotizar y eso termina afectando su ahorro para la pensión. Por eso, avanzar en la formalización del empleo femenino es clave para fortalecer la protección social”.
El informe también muestra que, aunque la informalidad femenina sigue siendo significativa, en los últimos años se observa una tendencia a la baja. La tasa pasó de 31,8% en 2017 a 28,7% en 2025, lo que refleja una disminución de 3,1 puntos porcentuales en el período. Sin embargo, el estudio advierte que el ritmo de mejora todavía es gradual y que la formalización del empleo femenino sigue siendo un desafío central para fortalecer la protección social.
En el ámbito previsional, el análisis también evidencia cambios en las trayectorias de cotización de las mujeres. Quienes se pensionaron en 2025 registraron en promedio 16,4 años de cotizaciones, cifra superior a la observada en 2017, cuando el promedio alcanzaba 12,7 años. Este incremento, equivalente a 3,7 años adicionales de cotización, refleja una evolución positiva en la acumulación de aportes previsionales.
“El aumento en los años de cotización refleja una evolución positiva en la participación de las mujeres en el sistema previsional y en la acumulación de ahorro para la pensión. En la medida en que las mujeres logran trayectorias laborales con más años de aportes, esto se traduce también en mejores pensiones y en mayor seguridad económica para su vejez”, agregó López.
Con todo, el informe concluye que las brechas en participación laboral, las interrupciones asociadas a labores de cuidado y la mayor presencia en empleos informales continúan influyendo en la acumulación de ahorro previsional de las mujeres. En ese contexto, avanzar en la formalización del empleo femenino aparece como uno de los factores clave para fortalecer la protección social y mejorar las pensiones en el largo plazo.

